Nuestra historia
Somos Sara, Jennifer y Camila
Un emprendimiento familiar colombiano que empezó con una aguja de crochet y las ganas de convertir un recuerdo en algo que se pueda tocar con las manos.
Cómo empezó todo
El arte del tejido se ha pasado de generación en generación en nuestra familia. Sara aprendió a tejer a los 10 años, viendo y siguiendo esa tradición.
A los 18 años, después de vender sus primeros charms tejidos a compañeros de colegio, Sara fundó Lana Rosa Crochet. Lo que empezó como piezas pequeñas se convirtió en enero de 2025 en un negocio real, con base en Manizales y Villamaría, Caldas.
Hoy Lana Rosa Crochet es un trabajo en equipo: Sara al frente de la marca, Jennifer liderando el taller, y Camila como parte fundamental de la producción — cada amigurumi que sale de nuestras manos lleva ese trabajo conjunto.
Quiénes somos
Sara
Fundadora — cara pública
Ingeniera aplicando sus conocimientos técnicos a la administración del negocio. Tejedora desde los 10 años.
Jennifer
Co-fundadora — jefa de taller
Al frente de la producción y la técnica de cada pieza que tejemos.
Camila
Co-fundadora
Parte esencial del equipo detrás de cada amigurumi personalizado.
Lo que nos define
- Tierna — Transmitimos calidez y cuidado en cada interacción, sin caer en lo cursi.
- Empática — Entendemos que detrás de cada pedido hay una historia y una emoción.
- Conocedora — Dominamos la técnica y hablamos con propiedad sobre crochet y materiales.
- Auténtica — Mostramos el proceso real, los errores, el trabajo detrás de cada pieza.
Nuestro camino
Antes de 2025
Sara aprende a tejer a los 10 años y, ya a los 18, empieza vendiendo charms tejidos a mano a sus compañeros de colegio.
Enero 2025
Nace oficialmente Lana Rosa Crochet en Manizales, Colombia.
2025 – 2026
Registramos nuestra marca, hacemos parte de Artesanías de Caldas y abrimos nuestro propio taller.
Hoy
Seguimos tejiendo cada pieza a mano, construyendo Lana Rosa Academy, y soñando con el punto físico que reunirá producto, formación e insumos bajo un mismo techo.
