Cuánto cobrar por tus tejidos: guía para tejedoras que venden
Cobrar muy poco es el error más común: se vende y se trabaja mucho, pero no queda ganancia. La buena noticia es que el precio se puede calcular con cuentas simples.
1. Suma tus materiales
Lana, relleno, ojos, hilo para coser y cualquier detalle que use la pieza. Calcula solo lo que gastaste en ese tejido, y suma el empaque, la tarjeta y la etiqueta.
2. Cuenta tu tiempo
Cuenta todas las horas: tejer, rellenar, coser, armar y empacar. Luego decide cuánto vale tu hora de trabajo. Una forma de empezar es tomar lo que ganarías en un empleo por hora y ajustarlo según tu experiencia.
3. Agrega los gastos del taller
Herramientas, luz, internet, fotos y envíos también cuestan. Reparte una parte en cada pieza para que no salgan de tu bolsillo.
4. Deja tu ganancia
Después de cubrir materiales, tiempo y gastos, agrega un porcentaje de ganancia. Ese dinero hace crecer tu emprendimiento: comprar más lana, mejorar tus fotos o pagar una herramienta nueva.
Errores comunes
- No contar tu tiempo: trabajar sin pagarte no es ahorrar, es perder.
- Copiar el precio de otra persona: sus costos y su tiempo no son los tuyos.
- Bajar el precio por miedo: un buen producto hecho a mano se cobra como lo que es.
💡 Tip de Rosina: anota las horas de cada pieza durante un mes. Así tu cuenta se basa en datos reales y no en una suposición.
— El equipo de Lana Rosa
